A veces, lo barato sale caro

Este pasado fin de semana tuve la suerte de que me invitaran a comer en un apetitoso restaurante de la ciudad. Fue algo de última hora, ya que en ese momento acababa de preparar la cena. Concretamente había cocinado una maravillosa tortilla de patatas con calabacín. Uno de esos calabacines que mis padres me entregan con gran entusiasmo y que, harta de verlos por la nevera, acabo metiendo en dónde puedo. Pero claro, una invitación es una invitación, así que metí la tortilla en la nevera, me cambié rápidamente, me eché un poco de perfume (para que mis pechos no olieran a tortilla al igual que los de Penélope Cruz en Jamón jamón) y me cuidé de dejar la cartera en casa, a buen recaudo, no fuera que a última hora se arrepintieran de la invitación y me tocara pagar la cuenta.

 Y de esta forma llegué al restaurante para dejarme seducir por los suculentos manjares y el buen beber que allí se ofrece. Todo fue genial y disfruté en sobremanera y es que la buena comida, si se la sabe apreciar, causa un placer casi orgásmico, sobre todo si es en buena compañía y en este caso tengo que decir que, como siempre, la comida fue excelente y la compañía aún mejor. De entre los platos que degustamos quizás destacaría un buen revuelto de setas de temporada.

 La verdad que me gustan mucho los restaurantes que van cambiando la carta en función de los productos frescos que se pueden encontrar en el mercado cada mes. Me parece una cocina mucho más respetuosa y mucho más sana. Trabaja con productos que en el momento están frescos, en su mejor momento para el consumo. Además con productos locales o de ámbito nacional, que llegan rápidamente a nuestros mercados, sin pasar días y días perdiendo cualidades por el camino. Cómo es lógico, el transporte de productos desde países lejanos provoca un gasto en combustible y por tanto da como resultado una mayor contaminación del planeta y también un precio más elevado del producto final.

 Pero esto último sé que no ocurre siempre, muchos supermercados usan productos de otros países precisamente por lo contrario, por su bajo precio. En estos casos se trata de productos de muy baja calidad y trabajados por personas que más que trabajadores son casi esclavos, cobrando una miseria y siendo explotados día a día para poder sobrevivir. Es por este motivo que tenemos que ser responsables a la hora de consumir ciertos productos, y ser conscientes de que, nuestras compras pueden afectar a miles de personas e incluso a todo el planeta. Hay que fijarse bien que, cuando compramos productos que vienen de ciertos países, estos vengan del comercio justo puesto que, en caso contrario, pueden provenir de la explotación de personas e incluso del trabajo de niños. Hay que pensarlo bien porque, a veces, lo barato sale caro.

Anuncios

12 comentarios en “A veces, lo barato sale caro

  1. Entrada no demasiado larga, pero que abarca mucho, empezando por esa puyita a los padres 😀 con la cual evidentemente me siento identificado, pero eso ya lo sabes.

    Por otra parte, la verdad es que no tengo el gusto de haberlo comprobado nunca, pero que sepas que lo de los pechos con sabor a tortilla forma parte del imaginario masculino precisamente por esa peli 🙂

    Sobre lo otro pues creo que hay que pelear más en el origen, porque si no todo será inútil, lo que se debería hacer, que ya sé que es casi un imposible, es lograr condiciones laborales allí tales que no haga falta mirar el origen de las cosas, solo su calidad.

    Besotes.

    • Sí, ya conozco tu amor por los calabacines y por los que los regalan, por eso enlacé tu entrada en la palabra calabacín. 😀
      En cuanto a lo de la peli, solo tu sabrás cuantas escenas de película forman parte de tu imaginario, pero me parece a mi que van a ser unas cuantas… 😀
      En lo último tienes mucha razón, pero también creo que va a ser casi imposible, es por eso que aportar un pequeño granito de arena e informarse un poco sobre lo que se compra creo que puede ser beneficioso.
      Besotes para tí.

  2. Jajaja casi osgarmica los pechos con olor a tortilla Penelope Cruz en Jamón jamón jaja nena tu post me parece muy erotico cielo.
    Bueno bromas aparte tengo que decirte que si debemos llevar mucho cuidado con lo que compramos y consumimos. Oye ese calabacin debia de estar buenísimo
    Muask

    • Jajaja, bueno de todo se tiene que escribir y un poco de humor y un toque de erotismo de vez en cuando no vienen mal… 😀
      Opino lo mismo, fijarnos un poco no cuesta nada y puede ayudar más de lo que pensamos.

      PD. El calabacín delicioso…

      Un beso guapa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s