16

Septiembre

El tiempo pasa inexorable y ya estamos en septiembre. Época de cambios y de retornos. De inicios y de finales. Las calles parecen adormecidas tras los abusos del mes pasado. A lo lejos se escuchan tristes y sosegados pasos que, sin ánimo, se deslizan a través de los primeros rayos de luz. El trabajo empieza para algunos mientras que otros siguen si él. La vuelta no será vuelta para ellos, sino continuación sin final. De búsqueda y de espera, de esperanza y desesperanza, de añoranza de lo que antes tanto se quejaban.

 Septiembre es melancolía. Septiembre es caer de hojas. El mes de la vuelta a todo y del comienzo de nada. Porque en el fondo nada cambia. Pero aun así, me encanta. Me encanta el olor de la lluvia. Me gusta ver como el amarillo deja paso al verde en los campos y como el cielo se vuelve más azul. Me gusta el otoño mediterráneo en dónde las montañas florecen de nuevo.

 Con la puesta de sol otro día acaba. Pero mañana amanecerá de nuevo. Otro día, en dónde todo vuelve y nada cambia.

Anuncios